Por Doric Martë
Crew Bien Nutrido, Cine Bien Hecho
Si tu producción fuera una Fórmula 1… ¿de verdad le meterías gasolina adulterada al motor? ¿O aceite reciclado comprado al primo del primo del gaffer? ¡Por favor! Todo buen piloto sabe que su desempeño depende directamente del combustible y el cuidado que le da a su máquina. Pues bien, en un rodaje, ese “motor” es el cuerpo —y la mente— de cada integrante del equipo.
La diferencia entre un día épico y un desastre con ojeras tiene nombre: nutrición estratégica.
Y no, no estamos hablando de “darles comida”. Estamos hablando de diseñar combustible humano de alto rendimiento. Una dieta pensada no solo para llenar el estómago, sino para energizar, estabilizar y mantener funcionando esa sinfonía humana que arma planos, mueve luces, grita “¡acción!” y aguanta tres veces la misma toma bajo lluvia artificial a las 3:47 am.

El cuerpo humano no es inmune al entorno. No rinde igual en el calor abrazador de la costa que en los 3.600 metros de altitud de un rodaje en los Andes. Por eso, cada set requiere su propio menú de precisión:
— En calor extremo: alimentos hidratantes, frescos, ligeros.
— En frío: calorías inteligentes, nutrientes térmicos, reconfortantes sin que el equipo entre en coma post almuerzo.
— En jornadas nocturnas: comidas que no alteren el sueño pero mantengan alerta, con digestiones ligeras y cerebros despiertos.
Cada locación tiene su propio “código alimentario” y yo estoy para descifrarlo.
Porque una producción no solo se filma… también se digiere.
Y cuando el presupuesto aprieta (hola, Latinoamérica), ahí es donde entra el arte de hacer alquimia con lo local: frutas de estación, cereales de la región, ingredientes con nombre impronunciable pero con superpoderes reales. Menos gasto, más impacto, más conexión con el territorio. Y sí, eso también reduce costos logísticos y hace que el presupuesto rinda como cámara de 360° en festival.

Pero esto va más allá de las calorías: hablamos de mantener a flote la salud emocional, mental y espiritual de un crew que vive bajo presión, deadlines, egos, clima cambiante y días que no terminan nunca. Por eso propongo un enfoque integral:
☑ Planes alimentarios según clima y ritmo de trabajo.
☑ Técnicas para bajar el estrés sin necesidad de spa.
☑ Hábitos sostenibles que se puedan seguir después del wrap.
☑ Y sí, también tips para que el catering deje de ser el villano del set.
Mi trabajo es garantizar que cada rodaje funcione como un reloj suizo… o al menos como una buena cafetera italiana: constante, fuerte, elegante.
Porque no hay excelencia sin energía, ni energía sin estrategia. Y cuando esa estrategia se adapta a cada entorno, lo que logras no es solo una película bien hecha: es un equipo que sobrevive —y hasta sonríe— al final del rodaje.
Así que ya sabes:
Si quieres ganar la carrera, no le pongas soda al tanque.
Si quieres un crew legendario, no lo alimentes como si estuviera en recreo.
Y si quieres una película que haga historia, invierte en lo que la hace posible: el talento humano.
Como decía Richard Williams, el padre de Venus y Serena:
“Si fallas al planear, estás planeando fallar.”
Y eso, querido productor, sí que no lo cubre ningún seguro.
Si de verdad amas el audiovisual —no de boquita, sino con todo el cuerpo—, entonces empieza por cuidar el cuerpo de quienes lo hacen posible. No hay escena brillante sin energía detrás, ni plano secuencia que se sostenga con el estómago vacío o la mente colapsada. Mi trabajo es asegurar que tu equipo rinda como merece: con salud, sabor y estrategia. Si tu producción merece lo mejor, yo también estoy lista. Escríbeme. Porque amar el cine también es saber nutrirlo.
Imagen de portada creada por inteligencia artificial inspirada en el artículo “El combustible del éxito en un set de filmación”. Idea original y dirección conceptual: Doric Martë.
Imagen 1: https://www.fotogramas.es/noticias-cine/a46282804/la-sociedad-de-la-nieve-pelicula-netflix-mejores-imagenes-rodaje/
Imagen 2: https://www.kodak.com/en/motion/blog-post/pajaros-de-verano/ DP David Gallego ADFC at the 35mm camera during production of «Pájaros de Verano» («Birds of Passage»). Still by Mateo Contreras.
