Por Doric Martë
Crónicas desde otro huso horario. Viajar para cerrar tratos… y abrir los ojos
“El jet lag es solo el precio que pagamos por viajar en el tiempo.” Y yo lo he pagado 72 veces… con gusto y con stilettos.

«Cuando el glamour viaja en clase turista… pero con dignidad nutricional.»
📸 Captura espontánea cortesía de la vida real, en escala de jet lag.
Doce festivales de Cannes han pasado desde aquella primera vez en que, casi por accidente (pero con maquillaje y fe), fui invitada a ese prestigioso mundo donde el cine y la moda se dan la mano en francés. Vivía entonces en el sur de Francia, sin más brújula que mis ganas de encontrarle propósito a la vida y una frase que me brotó del alma cuando vi pasar a Jackie Chan y Bruce Willis en sus limosinas:
“La próxima vez que venga al Festival de Cannes, vendré a caminar sobre sus alfombras rojas.”
Spoiler: lo cumplí. Y no solo una vez. La promesa se volvió hábito.

No lo planeé, pero sucedió. Una combinación de determinación, desvelos, vestidos reciclados con estilo, y una racha de casualidades afortunadas que parecen sacadas de un guion con final feliz (pero mucho ensayo).
Desde entonces he abrazado llorones, cargado maletas ajenas, gritado en silencio y callado en momentos en que todos hablaban de más. Porque el glamour es precioso, pero la humanidad… ¡ah, la humanidad! Esa no pasa de moda.

De alfombra en alfombra y de jet lag en jet lag
Viajar para festivales y mercados es parte del show, pero no todo es champaña y selfies. Atravesar husos horarios es como grabar una película sin guion: te despiertas a las 2:00 a.m. pensando que ya es hora de desfilar por la Croisette, con maquillaje corrido y el estómago desubicado.
Ahí fue donde encontré mi espada:
ShowBiz Therapy – Smart Health.
No es un spa, ni una app, ni una excusa para comer quinoa disfrazada. Es una filosofía de vida. Una herramienta que creé para recordarnos que sin salud no hay premiaciones, ni networking, ni éxito sostenible. Porque estar “del otro lado de la barrera” no solo es un honor: es una responsabilidad.

Comer bien, dormir algo, brillar siempre
En mi cruzada contra el jet lag (y el café de máquina en los aeropuertos), descubrí que la comida y el autocuidado son tus verdaderos estilistas. Así que, si vas a cruzar el Atlántico para cerrar negocios, no subestimes lo que comes ni cómo duermes. Aquí los greatest hits que debes tener en cuenta:
- Salud: Si tu estómago está en huelga, tu cerebro no cerrará ningún trato.
- Estilo de vida: No comas como si estuvieras en una premiere si estás en una van rumbo al mercado de coproducción.
- Entorno: Si no encuentras hummus, elige lo menos frito y lo más colorido que veas.
- Cuerpo y mente: El hambre por ansiedad es tan real como el jet lag.
- Cultura y economía: Que tu presupuesto no te obligue a sobrevivir a punta de pan y mantequilla.
- Creencias personales: Lleva tu identidad alimenticia contigo. Incluso si es en la forma de snacks.
Y recuerda: ni toda la taurina del mundo compensará una noche mal dormida o un desayuno olvidado. Como decía mi entrenador de ventas: “No apagues el fuego con gasolina.”

Cannes es un viaje… interno
Cannes no me dio solo invitaciones ni vestidos de alta costura. Me regaló propósito. Y aunque no siempre dormí bien ni comí orgánico, descubrí que, si no cuidas de ti, ni el jet privado te salva.
Viajar en esta industria es una danza entre la resistencia física, la inteligencia emocional y la logística con estilo. Por eso fundé ShowBiz Therapy. Porque, como dicen Kiyosaki y Singer, “en cada visita se hace una venta: o vendes bienestar o compras agotamiento”.
¿Tienes jet lag o solo estás viviendo como si el cuerpo no importara?
¿Te vendieron la idea de que el cansancio era éxito?
¿Te atreves a viajar mejor, vivir mejor y brillar con salud?
ShowBiz Therapy no es magia. Es método. Y está aquí para recordarte que, aunque no tengamos una DeLorean como Marty McFly, sí tenemos el poder de decidir cómo viajamos por esta vida.

Así que, querida industria audiovisual: si tu equipo está funcionando a base de ansiedad, snacks de dudosa procedencia y siestas mentales en plena junta, quizá ya es hora de capacitarles en algo más que manejo de cámara. Mis servicios están disponibles para todas esas entidades que aún creen que la creatividad brota mágicamente sin cuerpo, descanso ni digestión. ShowBiz Therapy – Smart Health no es un lujo ni una moda zen: es el GPS que evita que tu crew termine perdido en su propia jornada laboral. Escríbeme antes de que otro creativo declare que se va “cinco minutos por un café” y regrese tres semanas después con una crisis existencial y un nuevo tatuaje.
Porque como decía Jacques Cousteau, “el jet lag es mi droga favorita”. Y si él pudo explorar los océanos con ese nivel de entusiasmo desfasado, nosotros podemos al menos sobrevivir a un festival, un mercado o una posproducción sin perder la cabeza… ni el pasaporte.
Fuente de la imagen de portada: «ShowBiz Therapy: el único set donde meditas, flotas y alguien aún recuerda alimentarte.»
🎬 Inspirado en hechos (casi) reales y necesidades emocionales no atendidas.
Fuente de las imágenes: La foto de Bruce fue tomada por mi querida amiga Silvy Mirely mientras nos encontrábamos tras la barrera, justo antes de que él bajara lentamente sus gafas oscuras, nos mirara directo al alma… y nos fulminara con su encanto. A veces pienso que no era él quien estaba en Cannes… era Cannes quien lo trajo para buscarme entre el público. Todas las demás fotografías fueron tomadas por mis compañeros de viaje, amigos, mi novio… o algún transeúnte con buen pulso y paciencia. Porque cuando una va por sueños, siempre hay alguien que se ofrece a inmortalizar el momento… aunque sea por accidente..
