Por Doric Martë

Pensar bien es más barato que la terapia (y más sabroso que el catering) Y porque un cerebro feliz es más sexy que un abdomen marcado.

Si comes bien, piensas mejor. Y no, no es una frase de influencer con filtro, es ciencia pura con toque de glamour. Alimentar tu cerebro es como hacerle un facial a tu mente: lo dejas luminoso, funcional y con ganas de comerse el mundo (no solo una hamburguesa).

Lo que quizá no sabías es que muchas de las llamadas “enfermedades mentales” no nacen en la mente, sino en el mismísimo cerebro. O sea, son físicas. Así como lo lees: si mantienes tu cerebro sano, es mucho más probable que tu mente también lo esté. Y como si eso fuera poco, resulta que tu intestino —sí, ese que a veces se infla como si hubieras tragado un globo— está conectado directamente con tu estado emocional. Por algo lo llaman “el segundo cerebro”. Cuando él está en crisis, tú también.

Y si de razones hablamos, aquí van unas cuantas para que empieces a cuidar tu cerebro como cuidas tu cuenta de Instagram: tu cerebro está metido en todo lo que haces, piensas, sientes y decides. Cuando él está en forma, tú fluyes. Mejora tu toma de decisiones, tu concentración, tu capacidad para resolver conflictos, tu estado de ánimo y hasta tu relación con el dinero. Literal.

Además, es una joya de la evolución. Tiene más conexiones que las estrellas del universo, está compuesto en un 80% por agua, y su textura es similar a la mantequilla (sí, esa que untas con placer y culpa). Pero a pesar de su suavidad, está encerrado en un cráneo con relieves óseos que podrían lastimarlo con cualquier golpe mal dado, incluso uno de la infancia que nunca detectaste. ¿Y sabes qué puede causar una lesión cerebral no diagnosticada? Desde déficit de atención, ataques de pánico y depresión, hasta abuso de drogas y pensamientos suicidas. Glamour con conciencia, queridos. Proteger tu cabeza no es un lujo, es una inversión.

Y si lo quieres poner en práctica, aquí te van algunas claves:

  • Duerme bien. Deja de romantizar el insomnio, que no es ningún superpoder.
  • Descansa sin hacer nada. Literal, nada. Eso también nutre.
  • Identifica tus pensamientos tóxicos. Escríbelos, míralos, y decide si son reales o ficción tipo telenovela.
  • Fortalece tu sistema inmune para evitar infecciones que inflaman el cerebro.
  • Aumenta el flujo sanguíneo haciendo ejercicio o comiendo cosas ricas y funcionales como remolacha, canela, orégano y romero.
  • Evita lo que lo daña: alcohol, nicotina, marihuana, sedentarismo… ya sabes.
  • Aprende cosas nuevas como si tu vida dependiera de ello (spoiler: depende).
  • Rodéate de gente que te nutra emocionalmente, no de los que apagan tu Wi-Fi mental.
  • Hazte un escáner cerebral si te sientes mal. No tengas miedo de revisar ese órgano del que depende tu bienestar. Si no te avergüenza pedir un electro por un susto al corazón, tampoco debería darte pena buscar ayuda si estás triste o ansioso.
  • Camina con flow al menos 45 minutos, 4 veces a la semana, como si fueras tarde a una gala.
  • Come vivo: aceite de pescado, chocolate negro (gracias, universo), verduras de hoja verde, salmón, nueces, té verde, zanahorias, ostras, aguacate, frutos del bosque… y hazlo con gusto.
  • Toma sol. Es vitamina D en alta costura, sin necesidad de filtro. Activa nutrientes y eleva tu ánimo como un buen vestido negro.

Y si de medicamentos hablamos, no olvides que algunos antidepresivos pueden alterar tanto tu cerebro como la gasolina lo haría en una fogata. Así que, antes de medicarte sin saber, explora alternativas como el yoga, la meditación, o simplemente dormir y comer mejor. No es moda, es ciencia con estilo.

Reducir los problemas intestinales también puede ayudarte a calmar la ansiedad, dormir mejor y aclarar tu mente. Porque sí, tu intestino también quiere un detox, no solo tu feed.

En conclusión, no se trata de ser perfectx. Se trata de avanzar, de tener un cerebro bien alimentado y una vida que tenga más brillo interior que cualquier highlighter de edición limitada.

Cuida tu cerebro, que tu cerebro cuidará de ti.
Y de paso, puede que también mejore tu sentido del humor.

Al final, esto no va de perfección, va de progreso. De tener un cerebro tan bien alimentado como tu ego cuando logras una escena perfecta en la primera toma. Porque sí, cuidar tu salud mental y física también es parte del guion. Y no, no hablo solo de los actores —aunque si estás en esta industria, ya sabes que un cerebro agotado puede hacer más daño que una mala crítica en Rotten Tomatoes1.

Así que si formas parte de un equipo creativo, audiovisual, artístico o simplemente humano (porque la cordura ya es opcional en este siglo), recuerda que un crew bien nutrido y bien guiado piensa mejor, produce mejor, y sobrevive al rodaje sin necesidad de terapia grupal con pizza fría.

Cuida tu cerebro, que tu cerebro cuidará del proyecto… y del presupuesto.

Y si en medio de tanto deadline y tantos watts de estrés sientes que tu producción podría beneficiarse de una charla con humor, glamour y ciencia digerible, aquí estoy: con tacones, datos, y un micro listo para hablarle al alma (y al estómago) de tu equipo.

Contrátame. Tu crew lo agradecerá. Tu presupuesto también.

Gracias por leer hasta aquí.
Nos vemos donde el talento se nutre y el bienestar es parte del plan de producción.

Con estilo y salud,
Doric Martë
Health Coach · Productora Creativa · Fundadora de ShowBiz Therapy
📩 info@showbiztherapy.com
📍 Bogotá – Disponibilidad internacional

Fuente de la Imagen: 🎨 Ilustración conceptual de bienestar cerebral. Inspirada en el vínculo entre la nutrición y la salud mental, esta imagen resalta la importancia de “alimentar la mente” con hábitos y alimentos que despiertan creatividad, equilibrio y energía. Ideal para crews creativos en plena acción (o en plena crisis existencial).

  1. Rotten Tomatoes: Plataforma de crítica cinematográfica que califica películas y series según la proporción de reseñas positivas. Si la puntuación es alta, la obra es “Fresh” (como tu jugo verde favorito); si es baja, es “Rotten” (como ese tomate que olvidaste en el camerino). Básicamente, es el lugar donde los críticos lanzan rosas… o tomates 🍅. ↩︎